lunes, 18 de abril de 2011

Entrada a Jerusalen.Karuz Gruber Iconografa.


Nuestra Fé vista a través del icono.

Los iconos tienen la misión de llevarnos el mensaje teológico a través de la imagen, por esta razón cada elemento presente en ellos está simbolizando algo, están llenos del dogma y la tradición de la Iglesia Ortodoxa. El icono es un medio para llevarnos a Dios si lo contemplamos con la mirada de la Fé. Nos recuerda a Dios y nos invita a buscar la perfección a través del ejemplo de vida de los Santos.

Con esta sección esperamos contribuir al entendimiento de estas bellas imágenes que nos reciben en el templo.

“Entrada a Jerusalén”

La profecía de Zacarías nos dice: “Decid a la hija de Sión: “He aquí que tu Rey viene a ti manso y montado en una asna y un pollino, hijo de animal de yugo” (Mt, 20, 5)

El icono nos presenta a Jesús con su aureola, bendiciendo, sentado sobre un asno y llevando en sus manos un rollo. Detrás de Él, los Apóstoles. En el fondo observamos a la izquierda, una montaña, a la derecha, una fortaleza y al centro, un árbol cuyas ramas son cortadas por un niño. Bajo el asno otros niños, uno lleva una rama, otro tiende en el suelo un vestido. En la puerta de la fortaleza, hombres y mujeres judíos, observan a Cristo.

La montaña representa el Monte de los Olivos, de la cual viene bajando Jesús para entrar en Jerusalén, ciudad amurallada, por eso la fortaleza. Los apóstoles son el pueblo nuevo que sigue a la Luz del mundo y al cual la multitud aclama. En el centro, la palmera de donde los niños cortan las ramas para recibir a Jesús, adquiere un “significado mesiánico al estar ubicada entre el monte de Dios (la Divinidad) y la ciudad (la humanidad)”. Los niños aclaman al Hijo de Dios “Hosanna al hijo de David”.

“Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y enseguida encontrareis un asna atada y un pollino con ella: desatadlos y traédmelos. Y si alguien os dice algo, diréis: El Señor los necesita, pero en seguida lo devolverá” (Mateo 21,2-3 ). El asno, convertido en trono de Cristo (por eso no lo monta como se acostumbra), simboliza el instinto y por tanto el espíritu se impone sobre la materia.

Jesús lleva la inscripción en su aureola “Yo soy el que soy”. Está vestido con una túnica de color rojo que simboliza su humanidad y envuelto en un manto de color azul que simboliza su divinidad, llevando en sus manos el rollo donde están anotadas nuestras deudas.

Diaconisa Karuz Gruber

Iconógrafa

Fuentes Consultadas

- Biblia de Jerusalén. Desclee de Brouwer. Bilbao,1976

- Essen, B., McLuckie, D. “Libro de los Iconos”. México, 1987

- Passarelli, G. “Iconos, Festividades Bizantinas”. Libsa, Madrid, 1999

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